Educación gratuita… pero no de calidad

Si México continua con el mismo sistema educativo tardará 50 años en alcanzar los niveles de alto rendimiento que pide la OCDE.

Hace 69 años el Gobierno de la República Mexicana decretó que la educación en escuelas públicas sería gratuita. Con esta medida se pretendía que toda la población tuviera acceso a ella. Pero casi siete décadas después esto no ha sido suficiente para tener cobertura universal.

Y es que aunque se logró disminuir el nivel de analfabetismo que en 1940 era de 54 por ciento y pasar en 2011 al 7.7; en la actualidad se estima que más de 30 millones de personas mayores de 15 años no concluyeron sus estudios o nunca cursaron primaria o secundaria; mientras que el promedio de escolaridad es de 9.7 años.

Según la ONU los países que presentan desigualdad económica, también la presentan en educación. Sin embargo, en el caso de México no sucede así ya que a pesar de tener índices muy altos de desigualdad económica, no los tiene en educación, de hecho están por encima del promedio.

El gasto educativo nacional es aportado en su mayoría por el sector público y en menor proporción por el particular. En 2011 el gasto público contribuyó con el 78.5 por ciento del financiamiento educativo, del cual el 62.3 por ciento fue erogado por la federación y el 16.2 por ciento restante por los gobiernos estatales y municipales; mientras que el sector privado colaboró con el 21.5 por ciento. Lo anterior significó un total de 909,021.7 millones de pesos.

Estudios realizados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)  en 2007 demostraron que México es uno de los países que más invierte en educación destinando 6.5 por ciento del PIB per cápita mientras que el promedio en la OCDE fue de 6.2 por ciento. México destina más del 23 por ciento de su presupuesto público en educación, comparado con el 13.4 por ciento en promedio de la OCDE.

Pero ¿Por qué a pesar de una política de educación gratuita y de una alta inversión a éste rubro, México aún dista de tener un sistema educativo de primer nivel y con cobertura universal?

Parte de este problema radica en que alrededor del 93 por ciento del presupuesto educativo se destina a salarios de maestros e incentivos económicos como el proporcionado por el Programa Magisterial.

En su lugar México debería de seguir el ejemplo de países como Finlandia o Corea del Sur en donde se invierte más en infraestructura, material didáctico, libros de texto, capacitación y actualización de docentes, lo cual ha dado como resultado un sistema educativo de primer nivel.

LEGISPOL, Consultores