CIGARROS PIRATAS

Fumar implica riesgos a la salud, fumar cigarros piratas incrementa esos riesgos.

 

Enormes y persistentes esfuerzos han realizado gobernantes, legisladores y organizaciones de diversos sectores de la sociedad mexicana, para concientizar acerca de los riesgos del consumo de tabaco, reconocida como droga lícita, de conformidad con la clasificación que de ellas se hace, más no por ello menos perjudicial que las ilícitas.

De acuerdo con información especializada, cada cigarro posee entre 7 y 20mg de alquitrán y produce 80cm3 de monóxido de carbono, reduciendo en un 10 por ciento la capacidad de transporte de oxígeno sanguíneo. Cuanto más sea el número de cigarros que se consumen y más prolongado es el tiempo de fumador, mayor será el daño de la salud.

Contiene además otros tóxicos: amoníaco, alcohol metílico, ácido clorhídrico, furfural, aldehídos, arsénico y polonio radioactivo. La combustión del tabaco genera la formación de los llamados “radicales libres” que al combinarse con los tejidos con los que toman contacto los lesionan.

Entre los mayores riesgos a la salud, se encuentran las enfermedades del corazón. Los ataques cardíacos son 3 veces más comunes en fumadores. La posibilidad de morir precozmente por una enfermedad del corazón resulta entre un 26 por ciento y 90 por ciento más alto en los fumadores. Además, el tabaquismo es conocido como un factor principal de la arteriosclerosis, enfermedad que obstaculiza la circulación sanguínea y la nutrición de los tejidos de cualquier órgano o miembro.

Cuando las enfermedades cardiovasculares generadas por el consumo de tabaco conviven con la diabetes, la hipertensión arterial, las dislipemias, la obesidad, la ingestión de anticonceptivos y el stress los riesgos de sufrir un ataque aumentan de manera considerable.

Afecta también las vías respiratorias. Los enfisemas y la bronquitis crónica es causa de muerte en países desarrollados y ocurre 6 veces más en adictos al tabaco. El consumo de cigarros, además, es la causa más importante de invalidez respiratoria. Favorece infecciones y agrava el asma bronquial e induce su aparición en los niños.[1]

Desde  2010, se ha ido incrementando el tráfico de cigarros que transita  de forma “hormiga” desde Paraguay por la frontera sur, especialmente por Belice, a través de la zona libre en Chetumal, Quintana Roo. Con información de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), el tráfico de cigarros representa ganancias por más de ocho millones de dólares anuales, pudiendo ser esta cifra superior, ya que es difícil cuantificar el fenómeno, cuyo origen se considera, se debe a la decisión del gobierno federal de aumentar el impuesto y el precio del tabaco, para reducir  su consumo, encontrando una ruta favorable en la frontera sur del país por su laxitud.[2]

Durante la presente administración han sido asegurados más de 174 millones de cigarros ilegales, un aumento de 445 por ciento desde 2011, en que se decomisaron 32 millones. La misma Cofepris reportó que el decomiso acumulado de cigarros ilegales  en el periodo 2011-2015, asciende a 206 millones de unidades, ante un repunte del tráfico y el mayor control en los distintos puntos de ingreso a México.

El tabaco ilegal proviene de China, Uruguay, India, Vietnam, Suiza, Emiratos Árabes Unidos, Canadá y Estados Unidos, aunque la mayor parte llegan de Paraguay, que produce 90 por ciento de la mercancía disponible en la región. Son más de 200 marcas de contrabando las que entran ilegalmente al país, sin autorización, en pequeñas cantidades, en taxis y vehículos que cruzan la frontera por Guatemala y Belice, pues no existe supervisión ni control de las autoridades del país. Ese producto ilegal tiene un costo menor que el precio formal establecido, cuesta la cajetilla entre 10 y 15 pesos en el mercado negro, cuando una en el sector formal cuesta en promedio 40 pesos.

Hemos referido en párrafos anteriores, los graves riesgos a la salud que genera el consumo de tabaco, sin embargo, Mikel Arriola, Comisionado Federal de la Cofepris, comenta que los riesgos se agudizan, cuando se consume cigarro que no tiene certificado de buenas prácticas de manufacturas. Que en México, las tabacaleras deben cumplir con normas que incluyen niveles específicos de nicotina y alquitrán, una práctica con alto grado de limpieza en la manufactura por ser productos de consumo humano, buen manejo de almacenamiento y dispensación. Y que con los cigarros ilegales, no se sabe cómo se producen.[3]

 

LEGISPOL Consultores, S.C.

 

Palabras Clave: COFEPRIS, Enfermedad Cardiaca, Fumadores, LEGISPOL, Salud, Tabaco.



[2]Mexicanos, fumadores “piratas”. Texto: Pierre-Marc René. Fotografía: Cristopher Rogel B. Periódico “El Universal”. Lunes 9 de marzo de 2015. A 16 Nación.
[3]Mexicanos, fumadores “piratas”. Texto: Pierre-Marc René. Fotografía: Cristopher Rogel B. Periódico “El Universal”. Lunes 9 de marzo de 2015. A 16 Nación.