LA CUMBRE CLIMÁTICA EN PARÍS.

Si no se logra controlar el incremento de temperatura, México sería uno de los países más afectados por efectos de fenómenos meteorológicos extremos como huracanes.

 

En el mundo, la mayor parte de los países se adhirieron a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), ante la preocupación e interés por reducir el calentamiento atmosférico y adoptar medidas para hacer frente a las subidas de la temperatura.

 

En 1977 las Partes acordaron la incorporación de una cláusula, conocida como Protocolo de Kioto, con medidas jurídicas vinculantes y establecieron el compromiso de reducir en un 5 por ciento las emisiones de bióxido de carbono (CO2) sobre los niveles de 1990, durante el período 2008-2012. Actualmente se negocia un nuevo tratado internacional que sustituya al de Kioto.

 

La Conferencia de las Partes (COP) es su máxima autoridad con capacidad de decisión. Constituye una asociación de los países Partes en la Convención. Son 195 los que han presentado sus instrumentos de ratificación. Se reúnen una vez al año durante dos semanas, para analizar la aplicación de la Convención y desarrollar las negociaciones entre Partes ante los nuevos compromisos. La COP es responsable de mantener los esfuerzos de los países por resolver los problemas del cambio climático. También, examina la aplicación de la Convención y compromisos de las Partes, en función de: a) objetivos definidos; b) los nuevos descubrimientos científicos; y c) la experiencia lograda en la aplicación de políticas sobre cambio climático.

 

La COP examina las comunicaciones nacionales e inventarios de emisiones que presentan las Partes. Con base en esa información, evalúa los efectos de esas medidas y progresos alcanzados en relación con el objetivo de la Convención. Desde 1995, se reúne cada año, a la fecha, se han realizado 19 Conferencias, siendo la última en Lima, Perú (1º al 12 de Diciembre de 2014).[1]

 

La vigésima COP, tendrá verificativo en París, Francia, a fines de 2015, con la que se quiere lograr un nuevo acuerdo internacional para mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados.

 

Entre los preparativos de México, el Secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, anunció los Compromisos de Mitigación y Adaptación del país para el período 2020-2030 relativos a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Entre otros, apoyará la creación de un instrumento jurídicamente vinculante, con un marco de reglas uniformes y equitativas.

 

Asimismo, el Secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (SEMARNAT), Juan José Guerra Abud, detalló otros compromisos del país: reducción del 22 por ciento en emisiones directas de bióxido de carbono, metano, óxido nitroso y gases fluorocarbonados, con respecto a la línea base o el crecimiento tendencial de las actividades productivas de servicios y urbanas que lo generan y de 51 por ciento en las de partículas negras de hollín, o carbono negro, cuyo potencial de contribución al calentamiento global en corto plazo puede ser hasta 3 mil 200 veces superior al bióxido de carbono.[2]

 

Con las reducciones, calcula el Titular de la SEMARNAT,  que México alcanzaría un pico máximo de emisiones de gases de efecto invernadero en 2026 y avanzaría con ello de forma significativa hacia la “descarbonización” de su economía. Comenta que aunque este país ocupa el decimo tercer lugar  en generación de emisiones globales de efecto invernadero,  si a nivel mundial no se logra el control de incremento de temperatura, sería uno de los países más afectados por efectos de fenómenos meteorológicos extremos como los huracanes.[3]

 

 

 

LEGISPOL Consultores, S.C.

 

 

 

Palabras Clave: Calentamiento Global, Conferencia de las Partes, Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Efecto Invernadero, Emisiones, LEGISPOL.



[2]Periódico Reforma, Nacional. Diana Baptista. Sábado 28 de marzo del 2015. Pág. 6.

[3]Periódico Reforma, Nacional. Diana Baptista. Sábado 28 de marzo del 2015. Pág. 6.