La Diplomacia Parlamentaria en la legislación orgánica

Su concepto y contenidos enriquecen cada vez más las legislaciones y reglamentos orgánicos de la vida parlamentaria y los textos de Derecho Parlamentario.

El creciente proceso de mundialización, ha incidido en ámbitos políticos, donde los funcionarios de los países se relacionan en tiempo real a grandes distancias, a través de medios de comunicación, como resultado de los avances tecnológicos.

También, en espacios de diálogo y deliberación con presencia personal de representantes de países, gracias a la multiplicidad de vías y medios de transporte.

En sus inicios, la relación diplomática era actividad del ámbito de los poderes ejecutivos, entre Jefes de Estado, Presidentes, Ministros, Embajadores o Cónsules. Posteriormente, se ha ido ampliando de forma acelerada a los ámbitos de poderes legislativos, acuñando el término “diplomacia parlamentaria”.

El Centro de Documentación Información y Análisis de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, define la diplomacia parlamentaria en sentido amplio, como la desarrollada entre los poderes u órganos legislativos, parlamentos cámaras, asambleas legislativas de estados diversos o sus integrantes y cualquier otra entidad extranjera.

En sentido estricto, la diplomacia parlamentaria, según definición del referido Centro es la desarrollada como entidades colectivas entre congresos, parlamentos o asambleas legislativas de manera formal e institucional[1].
En la dinámica del quehacer legislativo, se han ido recogiendo experiencias de la relación diplomática para alimentar al Derecho Parlamentario y a la legislación orgánica aplicable en ámbitos legislativos.

Ese acervo incluye la sistematización de espacios, formas, productos y preparación para un desempeño adecuado y eficaz. Se compone de normas, técnicas, procedimientos, intercambios, posicionamientos, declaraciones y acciones por medio de los cuales una institución u órgano legislativo se relaciona políticamente con entidades extranjeras, principalmente con actividades u organizaciones pares y sus representantes.

En México, la Cámara de Diputados y el Senado de la República, contienen en sus respectivos Reglamentos previsiones sobre la diplomacia parlamentaria.

La Cámara de Senadores, regula el tema en el Título Noveno, Capítulo Primero De la Diplomacia Parlamentaria y las Relaciones, del Reglamento del Senado de la República, en sus artículos del 280 al 287.

Establece que la diplomacia parlamentaria es la actividad desarrollada por el Senado, por sí mismo o como parte del Congreso de la Unión, en sus relaciones con parlamentos, congresos, cámaras o asambleas legislativas de carácter nacional de otros países, y con las organizaciones internacionales que los agrupan. (Artículo 280. 1).

Que tiene lugar cuando el Senado y sus órganos participan en el ámbito de las relaciones internacionales al recibir visitas de delegaciones parlamentarias, de jefes de estado o de gobierno, de agentes diplomáticos, o autoridades de otros países y de representantes de organismos internacionales. También constituyen relaciones internacionales del Senado las visitas oficiales de sus integrantes al extranjero, como parte de delegaciones o representaciones integradas al efecto. (Artículo 280.2). La diplomacia parlamentaria y las relaciones internacionales que realiza el Senado se apegan a los principios normativos de la política exterior mexicana. (Artículo 280.3).

Desglosa el citado Reglamento en el Artículo 281 las acciones que incluye y prevé que cuando el Senado participa con la Cámara de Diputados en la integración de delegaciones y representaciones, o en la formación de grupos para el desarrollo de acciones de diplomacia parlamentaria, lo hace conforme a los acuerdos bicamarales correspondientes.

En el resto de los artículos de este Capítulo, contiene las atribuciones y criterios de la Mesa Directiva y el Presidente de ésta, en materia de diplomacia parlamentaria y relaciones internacionales. Así como los criterios para la toma de decisiones, en caso de vincularse con diplomacia parlamentaria y las responsabilidades de los presidentes de las representaciones o delegaciones.

En cuanto al Reglamento de la Cámara de Diputados, la regula en su Título Octavo, Capítulo IV De la Diplomacia Parlamentaria en la Cámara, en sus artículos del 269 al 282.

Define la diplomacia parlamentaria como la actividad desarrollada por la Cámara, por sí o como parte del Congreso de la Unión; que realizan las diputadas y los diputados con sus contrapartes del mundo en el ámbito de las relaciones internacionales. Es un instrumento que se desarrolla mediante el diálogo, el debate, la negociación, el estudio, la confrontación y la conciliación de posiciones y el acuerdo para adoptar resoluciones, declaraciones, posicionamientos, lineamientos de acciones o políticas de manera conjunta o en coordinación, con el apoyo o respaldo de otras instancias gubernamentales. (Artículo 269.1).

Establece además que el objetivo de la diplomacia parlamentaria es coadyuvar en la promoción, defensa y fortalecimiento del interés nacional en el exterior. (Artículo 269.2).

En los siguientes artículos, desarrolla de forma general, los vínculos con otras instancias en el extranjero; la representación protocolaria; las expresiones de la diplomacia parlamentaria; atribuciones de la Junta de Coordinación Política; la constitución de grupos de amistad por el pleno a propuesta de la referida Junta; la obligación de rendir informes de actividades y plazos para hacerlo.

A efecto de lograr una representación profesional y eficaz, el mismo Reglamento de la Cámara de Diputados prevé la creación de un área deauxilio y apoyo de la diplomacia parlamentaria. Específicamente, un área técnica administrativa especializada en asuntos internacionales y relaciones parlamentarias. (Artículo 273.1).

LEGISPOL Consultores, S.C.

[1] La H. Cámara de Diputados y la Diplomacia Parlamentaria. LX Legislatura de la Cámara de Diputados. Centro de Documentación, Información y Análisis. Servicios de Investigación y Análisis. Subdirección de Política Exterior. Lic. Alma Rosa Arámbula Reyes y Lic. Gabriel Mario Santos Villarreal. Octubre, 2007. Recuperado de SPE-ISS-17-07.pdf