MANDO ÚNICO POLICIAL (PRIMERA PARTE)

“… la delincuencia organizada con su especial capacidad corruptora, sustentada en su poderío económico, ha logrado vulnerar a las instituciones policiales, principalmente aquellas que tienen mayor acercamiento a la población, es decir,  las policías municipales.” Felipe Calderón Hinojosa.
El 6 de octubre de 2010, el entonces Presidente de la República Mexicana, Licenciado Felipe Calderón presentó ante el Senado, la Iniciativa de reformas a los artículos 21, 73, 115 y 116 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En su exposición de motivos, refiere que de la reforma constitucional de 1994 por la que se crearon las bases de  coordinación en materia de seguridad pública, entre ellas las de actuación de los tres órdenes de gobierno, a la fecha de presentación de esta Iniciativa la realidad ha cambiado considerablemente, por lo que esas bases de coordinación y actuación han sido rebasadas.

Que la dinámica evolutiva de la delincuencia ha alterado el orden y la paz públicos, al articular redes entre la delincuencia organizada y la común.

Refiere Calderón, que con la reforma constitucional de 2008 se estableció el fundamento de las bases para la selección, ingreso, formación, permanencia, evaluación, reconocimiento y certificación de integrantes de Instituciones de Seguridad Pública. De allí se implementó el sistema de control de confianza, la coordinación y homogeneización de protocolos, grados, sistemas, formas de organización y atribuciones policiales, periciales y ministeriales, siendo prioridad en la agenda nacional para mejorar la calidad de dichas Instituciones.

Y derivado de dicha reforma constitucional, en noviembre de 2008, el  Consejo Nacional de Seguridad Pública, aprobó el Modelo Nacional de Evaluación y Control de Confianza para las instituciones policiales y de procuración de justicia, entre otras, bajo cuya tesitura, se fortalece el sistema de selección de integrantes. A pesar de ello la delincuencia organizada con su especial capacidad corruptora, sustentada en su poderío económico, ha logrado vulnerar a las instituciones policiales, principalmente aquellas que tienen mayor acercamiento a la población: las policías municipales.

En cuanto a datos estadísticos, Calderón refiere que –a 2010- solo 12 de los 31 Estados tienen cuerpos policiales en todos sus municipios y más de 400 en el país no cuentan con cuerpo de seguridad propio, mientras casi el 90 por ciento de los que sí tienen policía, disponen de menos de 100 elementos. Las 25 corporaciones más importantes concentran el 26 por ciento del estado de fuerza.

Que para mejorar su desempeño,  los municipios reciben considerables recursos federales a través del  Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y del Distrito Federal  (FASP), Del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (FORTAMUN), y del Subsidio para la Seguridad Pública de los Municipios y las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (SUBSEMUN), independientemente de los que reciben vía los Estados, los Municipios del país, a efecto de mejorar el desempeño de la función de seguridad pública.

Que los resultados no han sido los esperados: entre 1994 y 2009, los delitos del fuero común representaron entre el 92 y el 95 por ciento de la incidencia delictiva nacional. Entre 2005 y 2009,  un incremento constante en la comisión de estos delitos. De los 892,854 delitos denunciados de enero a junio de 2010, 92.18% correspondieron al fuero común (823,032). Que el robo es el de mayor impacto en los del fuero común en la seguridad de los ciudadanos,  según las encuestas de victimización,  representa cerca del 80% del total de los delitos que se cometen a nivel nacional, y el 40% de los que son denunciados ante el Ministerio Público. Y la delincuencia del orden común no es ajena al crimen organizado.

Este panorama, refiere la Iniciativa de Felipe Calderón, se debe a un deterioro estructural de las policías municipales a lo largo de los últimos años.

 Los factores que han incidido en dicho deterioro son:

-Falta de un modelo policial claro;

– Hay alrededor de dos mil Instituciones Policiales Municipales, las que cuentan con procedimientos muy variados y difusos, con acentuadas disparidades estructurales, presupuestales y de equipamiento;

– Falta de homologación y estandarización en materia de ingreso, capacitación y operación, aunada en algunos casos, al reducido número de integrantes en las referidas Instituciones;

– Un gran rezago en términos de capacitación;

– El nivel educativo de los policías municipales no corresponde a las funciones que desarrolla, ni cumple con estándares mínimos de profesionalización de la función policial: 2 por ciento de efectivos municipales son analfabetas o carecen de instrucción, mientras que el 68 por ciento solo cuentan con educación básica;

  Hay claras diferencias en las condiciones laborales de los miembros de las distintas corporaciones policiales, ocasionando gran rotación de personal  policial en esas corporaciones.  Aproximadamente 61% de los policías municipales perciben un salario mensual inferior a 4 mil pesos, insuficiente para sostener una calidad de vida aceptable.

Refiere el autor de la Iniciativa, que ser policía en México significa tener un empleo pésimamente remunerado, altamente riesgoso y con un estigma social sumamente negativo; por lo que se ha convertido en una actividad secundaria que se abandona en cuanto tiene una mejor opción laboral; y

– La creciente desconfianza en la institución policial y los severos cuestionamientos sobre políticas y estrategias en materia de seguridad pública, derivados, entre otras cosas, del actual sistema de fragmentación de las instituciones policiales, de la limitada coordinación en su actuación, así como de la falta de claridad en la distribución de competencias para ejercer esta función.

Que por estos factores que han incidido en su deterioro, sumado a la debilidad institucional de gran parte de Cuerpos de Seguridad Pública Municipal del país, es que propone la reforma a cuatro artículos de la Carta Magna para crear el mando único policial.
LEGISPOL Consultores, S.C.
Palabras Clave: Competencias, Delincuencia Organizada, Instituciones Policiales Municipales, LEGISPOL, Mando Único Policial, Protocolo, Seguridad Pública